Si su organización aún no ha migrado a S/4HANA, no está sola.
Si su organización aún no ha dado el paso, no es un síntoma de descuido; es la respuesta racional de un mercado que no encuentra un caso de negocio con un retorno de inversión (ROI) claro. Pero usted no está solo: por estas razones, cerca de la mitad de los clientes SAP a nivel global siguen esperando.
Sin embargo, en las mesas de trabajo y acompañamientos estratégicos que realizamos con juntas directivas, observamos una constante: a pesar de que los números del caso de negocio tradicional no cuadran, muchas empresas no se permiten evaluar otras alternativas porque se enfrentan siempre a la misma premisa: “Un sistema como SAP es simplemente irreemplazable”.
Es cierto que las adaptaciones y verticales que ha construido para reflejar su modelo de negocio requieren un análisis detallado antes de ser modificadas, y nuestra intención no es afirmar que deba reemplazar su ERP de plano. Sin embargo, tras evaluar la realidad técnica actual de cara a la fecha límite de 2027 establecida por el fabricante, hemos descubierto que esa supuesta irreemplazabilidad se ha convertido en un mito.
Por ello, antes de centrarse en los aspectos técnicos y funcionales y dar el siguiente paso, su organización debe ser consciente del verdadero costo de avanzar por la ruta tradicional. Mantenerse en el ecosistema bajo las nuevas reglas de S/4HANA significa hacer frente a cuatro realidades críticas que los integradores tradicionales suelen omitir y que transformarán por completo las reglas de su operación: